Hilado

De manos artesanas a hilos de historia en cada puntada

Noticias históricas

Tras la conquista, se introdujo la cría de ovejas en las Islas Canarias, lo que marcó el inicio del hilado y tejido de lana en Fuerteventura. Esta artesanía, tradicionalmente ejecutada por mujeres, se extendió por toda la isla y alcanzó su mayor desarrollo durante la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial debido a la escasez de telas importadas.

Hoy en día, este oficio apenas se practica, quedando solo unas pocas artesanas dedicadas a su preservación, mientras que la mayoría utiliza lana hilada de manufactura.

Materias primas

Lana de oveja

ARTESANOS QUE PRACTICAN ESTE OFICIO

Utensilios y herramientas

Cardas, rueca, huso, devanadera y aspa.

Proceso de elaboración

El proceso comienza con el trasquilado de la oveja, que normalmente se realiza en la luna menguante de marzo o abril, época en la que empieza ha hacer calor. Una vez esquilado el ganado, se procede a la clasificación de la lana por su tonalidad, separando la de color blanco de la negra. Seguidamente se lava sin jabón para quitarle la tierra que pueda tener. Este primer lavado se hace sin apretar la lana para que no se enrede. Posteriormente se extiende al sol para que se seque.

Cuando está seca se procede al escarmenado, que consiste en abrir con las manos la lana para ir quitando todas las impurezas ajenas a la misma. El siguiente proceso, teniendo ya la lana limpia, es el cardado que se realiza con un instrumento de madera con púas metálicas, denominado carda. En ellas se ponen trozos de lana y se van frotando con el fin de dejarla lo más esponjosa posible.

Las porciones de lana esponjosa se van insertando en la abertura de la parte superior de una vara de caña, llamada rueca, para proceder al hilado. El hilado consiste en ir sacando la lana de la rueca y torciéndola entre los dedos alrededor del huso para convertirlas en hebras.

Obtenidas las hebras se pasan al aspa, instrumentos de madera en forma de cruz que sirve para hacer madejas de hilos. La lana convertida en madejas se vuelve a lavar pero esta vez con jabón, dejándola secar al sol.

Una vez seca se coloca en la devanadera para transformarla en ovillos. La devanadera es un armazón de cañas o de listones de madera cruzados, que gira alrededor de un eje vertical y fijo en un pie, para que, colocadas en aquél las madejas del hilado, puedan devanarse con facilidad, quedando preparadas así para ser utilizadas en el tejido.

Productos

Del hilado y posteriormente de su tejido en el telar, o bien empleando agujas de punto, los artesanos/as realizan una variedad de productos: mantas, colchas, albardas, mochilas, chalecos, alforjas, etc

Recursos adicionales