La 37ª Feria Insular de Artesanía abre sus puertas celebrando la identidad, los oficios y el talento artesano de Fuerteventura

La 37ª Feria Insular de Artesanía de Fuerteventura dio comienzo con un primer día marcado por la emoción, el reconocimiento al sector artesano y la puesta en valor de los oficios que forman parte de la memoria cultural de la isla.

El acto inaugural reunió a artesanos y artesanas, representantes institucionales, vecinos, vecinas y visitantes en una jornada que comenzó con el tradicional corte de cinta, símbolo de apertura de una nueva edición de este encuentro imprescindible para la artesanía majorera y canaria.

Tras la inauguración oficial, el ambiente festivo continuó con una actuación en directo de folclore isleño, que acompañó el inicio de la feria con música, tradición y sentimiento popular. Una forma de recordar que la artesanía no vive aislada, sino profundamente conectada con la cultura, la tierra, las costumbres y la manera de entender la vida en Fuerteventura.

Una feria para detenerse, mirar y valorar lo hecho a mano

En un contexto marcado por la rapidez y la producción inmediata, la Feria Insular de Artesanía invita a hacer una pausa. A recorrer los stands con calma, observar los detalles de cada pieza y descubrir las historias que se esconden detrás de cada oficio.

Durante la inauguración se destacó precisamente ese valor: el de una feria que permite detenerse ante lo propio, disfrutar del trabajo realizado con las manos y reconocer el cariño con el que el artesanado explica sus piezas, sus técnicas y su forma de crear.

La artesanía de Fuerteventura representa mucho más que un producto. Es identidad, memoria, conocimiento transmitido y una forma de mantener vivos los vínculos con el territorio. Oficios como la alfarería tradicional, el calado, la cestería, el hilado, la latonería o la tejeduría forman parte del patrimonio cultural de la isla y siguen siendo fundamentales para comprender su historia y su evolución.

Reconocimiento al trabajo colectivo

La apertura de esta 37ª edición también sirvió para agradecer el esfuerzo de todas las personas e instituciones que hacen posible la celebración de la feria: el Colectivo Mafasca, el Cabildo de Fuerteventura, el Ayuntamiento de Antigua, los equipos técnicos, el voluntariado, los cuerpos de seguridad, los operarios municipales y todas las personas implicadas en la organización.

A lo largo del acto intervinieron Lola García, presidenta del Cabildo de Fuerteventura; Lolina Negrín, consejera de Industria y Artesanía; y Matías Peña, alcalde de Antigua. Sus intervenciones coincidieron en una idea central: la necesidad de seguir apoyando al sector artesano, no solo durante los días de feria, sino durante todo el año, a través de formación, talleres, colaboración institucional y acciones que favorezcan el relevo generacional.

También se puso en valor el papel de la feria como punto de encuentro para artesanos y artesanas de distintas islas, así como su capacidad para acercar al público más de 40 oficios y más de 200 participantes vinculados al mundo artesanal.

Artesanía, educación y relevo generacional

Uno de los grandes mensajes de la jornada fue la importancia de transmitir los oficios a las nuevas generaciones. La feria no solo es un escaparate de productos, sino también un espacio de aprendizaje donde niños, jóvenes y visitantes pueden conocer de cerca cómo se elaboran las piezas, qué técnicas se utilizan y cuánto trabajo hay detrás de cada creación.

Esta labor formativa conecta con el trabajo que se impulsa durante el año en distintos municipios de Fuerteventura, con talleres orientados a preservar oficios tradicionales y contemporáneos. La formación artesanal se convierte así en una herramienta esencial para garantizar la continuidad de saberes que forman parte de la cultura majorera.

Bernard Glauser, Premio Insular de Artesanía 2026

Durante la inauguración también se anunció el reconocimiento a Bernard Glauser, elegido como Premio Insular de Artesanía 2026. Joyero de origen suizo y establecido en Fuerteventura desde 1996, Glauser ha desarrollado una trayectoria vinculada al oficio de la joyería desde una mirada sensible hacia la naturaleza, el territorio y la sencillez de las formas.

Su trabajo representa la unión entre tradición, inspiración natural y una estética contemporánea que ha sabido dialogar con la isla y con su paisaje. Este reconocimiento pone en valor no solo su trayectoria profesional, sino también su vínculo con Fuerteventura y su aportación al sector artesano.

Un homenaje a quienes han acompañado la feria

El acto inaugural también tuvo palabras de recuerdo para Santiago Travieso, una figura muy vinculada a la difusión de la feria y a la comunicación de lo que este encuentro significa para la isla. Su presencia, su voz y su compromiso con la divulgación de la artesanía fueron recordados con cariño durante la jornada.

Este homenaje añadió un componente especialmente emotivo al inicio de la feria, recordando que la historia de este evento también se construye gracias a quienes, desde distintos ámbitos, han contribuido a hacerlo crecer y acercarlo a la ciudadanía.

Sector primario, cultura, turismo y artesanía

La feria vuelve a consolidarse como un espacio donde la artesanía dialoga con otros sectores estratégicos de Fuerteventura. En esta edición, además de los stands artesanos, también se ha querido acercar al público la riqueza del sector primario, reforzando la idea de que cultura, territorio, turismo y producción local pueden caminar de la mano.

La Feria Insular de Artesanía se convierte así en una oportunidad para descubrir productos, conocer oficios, apoyar la economía local y comprender el valor de consumir piezas elaboradas de forma artesanal.

Una invitación a disfrutar de lo nuestro

La 37ª Feria Insular de Artesanía abre sus puertas con una invitación clara: recorrerla, conversar con sus protagonistas, aprender de los oficios, comprar productos artesanos y disfrutar de una experiencia que conecta directamente con la identidad de Fuerteventura.

Durante estos días, la feria será un punto de encuentro para quienes desean acercarse a la artesanía desde la emoción, la curiosidad y el respeto por el trabajo hecho a mano.

Una edición más, Fuerteventura celebra aquello que la hace única: sus oficios, sus manos creadoras, su memoria y su capacidad para mantener vivas las tradiciones mientras mira hacia el futuro.

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