
El tercer día de la Feria Insular de Artesanía de Fuerteventura volvió a convertir la Plaza de Antigua en un espacio de encuentro con los oficios artesanos, la cultura popular y la creatividad hecha a mano. La jornada del sábado 9 de mayo estuvo marcada por una programación diversa, con talleres participativos, actuaciones musicales, danza y propuestas para seguir acercando la artesanía a vecinos, vecinas y visitantes.
Desde la apertura del recinto ferial, el público pudo recorrer los diferentes puestos y descubrir de cerca el trabajo de los artesanos y artesanas participantes. Cada pieza expuesta permitió apreciar la dedicación, la técnica y el conocimiento que hay detrás de la artesanía, reforzando el valor de una feria que mantiene vivo el vínculo entre tradición, identidad y territorio.
Uno de los primeros momentos destacados de la jornada fue el taller de oficios artesanos dedicado a las almazuelas, impartido por Bianca Scarpari en la carpa institucional. Esta técnica textil, basada en la unión de fragmentos de tela para crear nuevas composiciones, permitió mostrar cómo la artesanía también puede ser una forma de creatividad, reutilización y expresión personal.

La programación continuó con la muestra de danza “Al son de la vida”, a cargo de Alejandro Lithgow “Desarrollo y PASIÓN”, una propuesta que incorporó el movimiento y la expresión artística al ambiente de la feria. Poco después, el espectáculo musical “Los cantadores en concierto” llenó el recinto de ritmo y emoción, sumando una nueva experiencia cultural a la jornada.
Durante la tarde, el tercer día de la Feria Insular de Artesanía siguió ofreciendo espacios de aprendizaje con el taller de macramé “Entre hilos y nudos”, impartido por Melissa Herrero. Esta actividad acercó al público a una técnica basada en el trabajo manual con hilos y nudos, en la que la paciencia, la precisión y el diseño se combinan para crear piezas decorativas y funcionales.
También tuvo lugar el taller de marroquinería “Conociendo la marroquinería”, impartido por Felipe Bobadilla en la carpa institucional. A través de esta propuesta, las personas participantes pudieron aproximarse al trabajo del cuero, descubriendo parte del proceso artesanal que permite transformar la materia prima en objetos únicos.

La jornada incorporó además una actividad especialmente vinculada al patrimonio cultural canario: el taller de Silbo Gomero, a cargo de AHÓ Patrimonio e Identidad. Esta propuesta amplió la mirada de la feria hacia otras formas de transmisión cultural, recordando que el patrimonio también se comunica a través de sonidos, gestos, memoria y aprendizaje compartido.
La música volvió a ser protagonista con la actuación del conjunto musical Sirinoke y, más tarde, con La Banda del Cuco, que aportaron ambiente festivo al cierre de la jornada. Entre talleres, actuaciones y encuentros, Antigua volvió a vivir una jornada en la que la artesanía se disfrutó no solo como exposición, sino como experiencia colectiva.
El tercer día de la Feria Insular de Artesanía dejó una imagen clara: los oficios artesanos siguen siendo una parte esencial de la cultura de Fuerteventura. Cada demostración, cada taller y cada conversación con quienes crean con sus manos contribuyen a mantener vivo un legado que forma parte de la identidad majorera.

El Silbo Gomero, uno de los momentos con mayor participación
Uno de los momentos más destacados del tercer día fue el taller de Silbo Gomero, impartido por AHÓ Patrimonio e Identidad en la carpa institucional. La actividad despertó un gran interés entre las personas asistentes, que se acercaron para conocer de cerca una de las formas de comunicación más singulares del patrimonio cultural canario.
El taller contó con una alta participación y permitió al público descubrir cómo el silbo ha servido históricamente para transmitir mensajes a larga distancia, especialmente en entornos rurales y de difícil acceso. A través de esta propuesta, la feria amplió su mirada más allá de los oficios artesanos para acercar también otros saberes tradicionales vinculados a la memoria, la identidad y la transmisión cultural.
La gran acogida de esta actividad volvió a demostrar el interés del público por aprender, participar y conectar con las expresiones culturales que forman parte de la historia de Canarias. En este sentido, el Silbo Gomero se convirtió en una de las experiencias más participativas de la jornada, reforzando el carácter educativo y vivo de la Feria Insular de Artesanía.

La XXXVII Feria Insular de Artesanía continúa consolidándose como una cita imprescindible para descubrir, valorar y apoyar el trabajo de los artesanos y artesanas, así como para acercar a todos los públicos la riqueza cultural que se conserva y se renueva en cada pieza artesanal.


